Sexta versión del Salón de Julio reúne a 36 artistas regionales y rinde homenaje póstumo a Fernando Herrera
Con un emotivo homenaje póstumo al artista visual Fernando Herrera Etcheberry, se inauguró la sexta versión del Salón de Julio, iniciativa que reúne a creadoras y creadores de la Región de Coquimbo en torno a las artes visuales y que, a lo largo de sus distintas ediciones, se ha consolidado como un espacio de encuentro entre artistas, comunidad y territorio.
La ceremonia de inauguración estuvo marcada por la memoria y el reconocimiento a la trayectoria de Fernando Herrera, cuya obra y particular forma de observar el paisaje fueron evocadas a través de uno de sus textos, dedicado a un árbol viejo y caído que, pese al paso del tiempo y el abandono, conservaba su belleza.
“No pude evitar volver mi cabeza varias veces mientras me alejaba y su figura se desvanecía en el horizonte y el atardecer. Su imagen quedó esculpida en mis recuerdos”, escribió el artista.
Sus palabras adquirieron durante la ceremonia un especial significado, al establecer un vínculo entre aquella imagen del árbol que se resistía a desaparecer y el propio legado de Herrera. En este sentido, el homenaje destacó cómo el arte puede convertirse en una forma de preservar aquello que el tiempo amenaza con borrar.
“Fernando ya no está entre nosotros, pero su mirada permanece. Permanece en sus obras, en los paisajes que observó con atención, en las formas que rescató del olvido y en quienes tuvimos la oportunidad de detenernos frente a su trabajo”, se señaló durante la ceremonia.
La actividad contó con la participación de representantes de las instituciones organizadoras y colaboradoras, entre ellos Óscar Sepúlveda Sepúlveda, vicerrector de la Sede Coquimbo de la Universidad Católica del Norte; y Rodrigo Iribarren Avilés, director del Museo Histórico Gabriel González Videla.
36 obras seleccionadas
En esta sexta versión del Salón de Julio participaron más de 50 artistas postulantes, de los cuales fueron seleccionadas 36 obras, que dan cuenta de la diversidad de lenguajes y propuestas presentes en la escena artística regional.
La muestra reúne expresiones vinculadas principalmente a la pintura, el grabado y otras técnicas visuales, mediante obras que exploran distintas aproximaciones al territorio, la experiencia personal, la memoria y la creación contemporánea.
Las obras seleccionadas corresponden a:
Carlos Urquieta, Ánima Red, Felipe de Ferrari, Santiago del Río, Gonzalo Horta, Ana María Ibáñez (Ana Luz), Fiorella Secchi Lagos, Marcia Rojas Solari, Carolina Muñoz Ortiz (Lagranca), Cristian Rivera Contreras, Mauricio Esteban Díaz Castro, Marcela Flores Rojas, Ana Mildred Cortés, Javiera Castillo Varas, Fernando Pizarro Araya (Artox), Andrés Gardeweg, Hernán Godoy Rojas, Pangue Chandía, Patricia Molina, Patricio Lamoza, Cileni Pastén Tricallotis, Lorena Díaz Garnica, Jaime Alfaro, Ulises López Gómez, Grace Patricia Valenzuela Jeldes, Venecia Araya, Drina Sfeir Tonsic, Silvia Jeria, Claudia Campos Mendoza, Fernando Montero, Erick Dan, Claudia Suárez Jansson, Nicolás Montecinos, Ángela Ossandón González, Patricia Rojas Araya, Marina Puzevich y Fernando Herrera Etcheberry.
La selección estuvo a cargo de un equipo integrado, entre otros profesionales, por Camila Molina Rivera, actriz y artista visual, licenciada en Arte por la Universidad de Playa Ancha, quien durante la ceremonia compartió algunas reflexiones sobre el proceso de selección y las propuestas que forman parte de esta edición.
Arte, territorio y memoria
Durante la inauguración se destacó el papel del Salón de Julio como una instancia que permite visibilizar la creación artística regional y generar un espacio de diálogo en torno a las distintas maneras de observar y representar el territorio.
En este contexto, la exposición propone entender las obras no solo como objetos artísticos, sino también como formas de conservar experiencias, paisajes, emociones y memorias.
La ceremonia concluyó con una invitación a la comunidad a recorrer la exposición y encontrarse con las distintas miradas que conforman esta sexta versión del Salón de Julio.
El homenaje a Fernando Herrera se convirtió así en uno de los momentos centrales de la jornada, estableciendo un diálogo entre su legado y el sentido profundo de la exposición: el arte como una forma de mirar, recordar y mantener presente aquello que, de otro modo, podría desaparecer.
La sexta versión del Salón de Julio es organizada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Región de Coquimbo a través del Programa de Fortalecimiento de la Identidad Cultural Regional; el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, a través del Museo Histórico Gabriel González Videla; la Universidad Católica del Norte; y la Ilustre Municipalidad de Coquimbo, a través del Centro Cultural Palace.